miércoles, 23 de enero de 2013

Joaquín el de la Paula; ¿era analfabeto?

Joaquin el de la Paula
Joaquín el de la Paula, su nombre verdadero era de Joaquín Fernández Franco, nació en Alcalá de Guadaira (Sevilla) en el año 1.875 y murió en Sevilla en el año 1.933, cantaor gitano tío de dos grandes del cante; Juan Talega y Manolito el de María.
Joaquín el de la Paula fue transmisor y  también creador de las famosas Soleares de Alcalá, que se cantaban en el seno familiar de los Gordo de Alcalá, donde todos cantaban y bailaban.

En los albores de la Flamencología se publicaron numerosos escritos de estudiosos y aficionados "de élite" que habían tenido multitud de vivencias dentro del mundillo flamenco. Las polémicas eran inevitables y retroalimentaban nuevos estudios y publicaciones que tenían por objeto el desmentir anteriores noticias aparecidas en libros, revistas o medios de comunicación. Además, había una "honrilla" que mantener por parte de los aludidos.
Este fue el caso de la disputa entre Paco Vallecillo y Manuel Alvarez Lopez (conocido en Alcalá de Guadaira como Manolo Jaro) al hilo de una entrevista que realizó el periodista Manuel Martín Martín a Hiniesta, la hija de Joaquin el de la Paula, publicada en la revista Sevilla Flamenca en 1983, en la que Hiniesta afirmaba que su padre sabía leer...
Lo curioso es que 10 años antes el hijo de Joaquín, Enrique el Negro, o Enrique el de la Paula, o Enriquillo como se le conocía en Alcalá de Guadaira hizo unas declaraciones en un programa de la serie de televisión Rito y Geografía del Cante (1971 a 1973) donde afirmaba tajantemente que su padre sabía leer y escribir perfectamente (esta observación me la hizo mi amigo y gran aficionado Fernando Moreno Gandul). Al parecer el testimonio de su propio hijo no fue determinante porque la polémica continuó.
En este enlace podemos oir a Enriquillo

http://youtu.be/38glASxrdk4?t=4m

Pero vamos por partes:
Paco Vallecillo Pecino
Paco Vallecillo era un estudioso del flamenco, un gran aficionado y amigo personal de Antonio Mairena, asesor de la Junta de Andalucía en materia de flamenco durante los años 80, fundador y promotor de  la revista "Flamenco" que donó gran parte de su biblioteca personal (casi 700 volúmenes) al Centro Andaluz de Flamenco.


Manuel Alvarez Lopez
Manuel Alvarez López era escritor y poeta, nacido en Alcalá de Guadaira. Publicó 3 libros de poesía y diversos éstudios sobre el flamenco de Alcalá. Conferenciante y orador nato estaba dotado de una excelente memoria. A su favor contaba con una cierta proximidad con el legendario cantaor y su entorno al ser vecinos del mismo pueblo.


Este es el recorte de la entrevista de Manuel Martín Martín a Hiniesta, hija de Joaquín, en la citada revista.
Manuel Martín Martín afirma en su excelente y enciclopédico libro sobre el flamenco alcalareño Alcalá de la Soleá lo siguiente:
"Por más que llegara a ser cabo de cocina ya que era un "hombre leído", como se decía por entonces, Joaquín enfermó de malaria..."
José Manuel Díaz Ríos y Manuel Martín Martín

Después de ver la luz esta entrevista no he podido encontrar la alusión u ofensa que hizo Paco Vallecillo al poeta alcalareño, quien afirmaba que Joaquín el de la Paula era analfabeto, pero aquí va la réplica de Manuel Alvarez publicada en cartas al director en la revista Sevilla Flamenca nº 62; "Carta abierta a Don Francisco Vallecillo".

Hiniesta Fernandez, (foto del libro Alcalá de la Soleá)
Murga de Joaquin el de la Paula (en el centro con gafas)
Otro alcalareño de su tiempo, José María Gutierrez Ballesteros, el Conde de Colombí, publicó en un artículo lo siguiente:
"Joaquín era el autor de sus coplas y música, aunque se conocía que el poeta Antonio Guerra Ojeda le daba un repaso a las letras y el joven y excelente músico Rafael Fernandez Alba le ensayaba dúos al coro. Ambos querían y admiraban a Joaquín, y a su vez eran muy apreciados por él."
Extraido del libro "Crónicas y memorias de Alcalá de Guadaira" de Francisco García Rivero

Por otro lado, gracias a mi amigo el cantaor alcalareño Antonio Hermosín Solís, poseo una grabación de un programa de radio (desconozco los detalles) en el que se entrevista a Pepe Castejón y Manolo Jaro. Pepe Castejón era un cantaor aficionado local que conoció a Joaquín el de la Paula y dice literalmente:
-...yo conocía a Joaquín de toa la vida... ya ves si yo conocía a Joaquín de toa la vida que íbamos catorce allí a... porque él sacaba muchas letras, aunque no sabía hacer la o con un canuto, pero sacaba muchas letras, sabes, y nosotros íbamos allí..., que por cierto me acuerdo una vez que cogimos más de catorce toneladas de piojos allí en la cueva de Joaquín... pero él no sabía...pero él tenía un cuñao que le escribía las letras...-

La mujer de Joaquín se llamaba Caridad Vargas Carrillo, "La Cholona", hija de la Malena. Es posible que este "cuñao" al que se refiere Pepe Castejón pueda ser el que Curro García Rivero llama en el libro "su consuegro Vitorino, el hijo de la Malena", que también formaba parte de la comparsa, aunque está en un error al decir que era hijo de la Malena. Victorino Fernández Granados (Vitorio) era primo de Joaquín y suegro de su hijo Enrique. El hermano de Caridad "La Cholona" era Paco el de la Malena, camarero de profesión a cuya casa asistían en ocasiones la familia Pavon (La Niña de los Peines y Tomás).

Opinión personal:,
Creo que es muy probable que Joaquín el de la Paula supiera escribir al menos rudimentariamente debido a su afición a componer letras. Para mí es inconcebible que no conociera absolutamente nada de escritura un hombre que participó tan activamente en la composición de las letras que cantaban las murgas o comparsas de carnaval, cosa que era conocida en el pueblo, y también se sabía que componía las letras de los cantes flamencos (soleares) además de otros versos dedicados a personajes del mundo del toreo... por ejemplo.
También creo que es muy probable que sus conocimientos de escritura fueran escasos y tuviera muchos reparos en dar a conocer su caligrafía fuera de su entorno, como le pasa a muchas personas mayores.
Otro dato relevante es que Joaquín alcanzara el empleo militar de Cabo (de cocina) en la Guerra de Cuba porque si hubiera sido analfabeto total, no lo habría logrado.
El testimonio de los hijos de Joaquín (Enrique e Hiniesta) debería haber zanjado el tema pero como en este mundillo se han dicho tantas falacias... y nos gusta tanto una polémica...
El poder desliar algunas "madejas" es un lujo que todavía nos podemos permitir algunos humildes aficionados a poco que se escarbe en algún detalle de la cada vez más conocida historia del Flamenco.

lunes, 21 de enero de 2013

Anecdotas flamencas: Antonio Mairena y Chocolate

Pepe Torre, Chocolate, Antonio Mairena y Pepe Pinto


(Manuel Bohorquez, periodista)
Y entonces me contó una anécdota que le ocurrió con Antonio Mairena en la localidad sevillana de Villanueva del Ariscal. Mairena no era todavía muy conocido -eran los años 50-, pero ya le gustaba cantar tonás en los pueblos, demostrar su pureza. Cuando acabaron de cantar un poco de todo, le dijo a El Chocolate: “Antonio, ahora vamos a cerrar con un mano a mano por martinetes, si te parece bien”. Le dijo varias veces que no, “que esos cantes son para cuatro; que aquí lo que gustan son los fandangos, Antonio”, le insistió El Chocolate. Pero el de Mairena dio tanto la tabarra, que lo hicieron. “Distinguido público -dijo Mairena-, después de los fandangos y los aires festeros, Antonio y yo, siendo sabedores de lo que gusta aquí el cante grande, el cante gitano-andaluz, queremos despedirnos con una ronda por tonás”. Según me contó Chocolate, cuando Mairena acabó de decir eso, el público comenzó a silbar y a tirar sillas al escenario. “Tuvimos que salir de allí por patas, por medio de los olivos, y llegamos a Gines, por lo menos”, contaba el de Jerez con mucha gracia. “Antonio Mairena era muy pesao con lo del cante gitano; esos cantes son para los aficionaos, para un cuarto”, solía decir Chocolate.

Anecdotas flamencas: Paco de Lucía

Camarón con Paco de Lucía

Paco de Lucia, entrevista 1971 en “La Nueva España”

 …para vivir de verdad flamenco hay que estar muy borracho, en una habitación y con pocos amigos.