jueves, 25 de abril de 2013

Muere Manuel Mairena

Manuel Mairena

Tras una larga enfermedad, ha muerto en Sevilla Manuel Cruz García, Manuel Mairena, hermano del gran maestro Antonio Mairena. En la madrugada del jueves, a las dos y media, expiraba el rey de la saeta, ha muerto a los 78 años de edad.
Amigos, críticos de flamenco y aficionados frente al Ayuntamiento de Mairena del Alcor

Nano de Jerez con un amigo llegado desde Málaga Jose Luis Cuberta

Periodistas especializados; Manuel Martín Martín con su cónyuge, Manolo Bohorquez (fondo) y Antonio Ortega

Manuel Martín Martín frente a la iglesia

Manolo Rodriguez Pallarés (izquierda) y Luis Rodriguez-Caso (de espaldas)


Después del traslado de los restos mortales del tanatorio de Sevilla al Ayuntamiento de Mairena del Alcor, se le celebró una misa en la Iglesia de Santa María de la Asunción.  Sus sobrinos Antonio y Rafael junto a toda su familia atendieron muy cordialmente a cuantos quisieron acercarse a dar el último adiós al artista, recibiendo sinceras muestras de pésame por la desaparición de uno de los últimos grandes del flamenco. Allí quisieron estar presentes artistas como Chiquetete, Nano de Jerez, José de la Mena, Pedro Cintas y muchos más que reconocí y lamento no recordar ahora su nombre, y periodistas como Manuel Martín Martín, Antonio Ortega, Manuel Bohorquez, el poeta Antonio Murciano, el alcalde de Mairena del Alcor Ricardo Sánchez Antúnez...
Manuel, Antonio y Curro Mairena

Cantaor nunca bien ponderado puesto que siempre ha tenido que sufrir la inevitable comparación artística con su hermano; siempre a la sombra de su hermano Antonio según unos, sin la chispa artística de éste, etc,  pero basta con escuchar alguno de sus cantes para descubrir a un cantaor de gran valía.
A pesar de algunas declaraciones de Antonio Mairena como  "Deseo que Manuel ocupe, el día de mañana, mi puesto en la Casa y en el arte", se comenta que la relación con su hermanastro (Manuel era hijo del segundo matrimonio de su padre con Ángeles García Vanda) no era buena. Mi amigo y excelente aficionado Manolo Rodriguez Pallarés me comentaba una anécdota de Semana Santa en Mairena del Alcor, cuando Antonio cantaba desde el balcón del casino y Manuel, que iba a cantar saetas un poco más adelante en el recorrido del mismo paso, le pagaba a los monaguillos para que movieran el incensario más que nunca e inundaran la calle de humo en ese momento. ¿No me negarán que tenía arte?. Estas desavenencias eran vox pópuli no sólo en Mairena del Alcor, sino donde quiera que coincidieran ambos artistas. Supongo que este rifi-rafe culminó cuando Antonio dejó todo su legado artístico a su sobrino Antonio Cruz Madroñal, como queriendo significar quién era el que realmente había llevado las riendas de la familia Cruz García... , como dándole un últino "pescozón" cariñoso a su hermano, imagino yo, dentro de mi ignorancia.
La verdad es que la familia y el pueblo de Mairena siempre ha venerado la figura de Antonio, y Manuel formaba parte de ese glorioso mundo flamenco por méritos propios, por lo que se le tenía un gran respeto. En un día como el de hoy, estoy seguro de que todo el pueblo de Mairena del Alcor se siente cercano a la familia de los Cruz García (o los Mairena), quienes tomaron el nombre artístico de su pueblo para honra de sus vecinos.
Su biografía, múltiples premios y reconocimientos se pueden consultar en la red, por lo que no voy a ser reiterativo, pero de momento pueden consultar el blog de mi amigo mairenero Pedro Madroñal;

http://trabilitran.blogspot.com.es/2011/08/manuel-mairena-el-cantaor-sacrificadoi.html

Descanse en paz uno de los últimos maestros del cante. Espero que su fallecimiento sirva al menos para recuperar su memoria y continuar reconociendo su arte y su aportación al flamenco, tal y como me consta que se venía haciendo en los últimos tiempos en su pueblo natal.
Espero que en el cielo de los flamencos continúen esos duelos de saetas, balcón frente a balcón con su hermano Antonio, que enardecían los corazones de todos los maireneros en Semana Santa. Yo nunca lo viví pero cuentan que era "pa reventá".



*NOTA - El tema del "pique" existente entre los hermanos o el legado de Antonio Mairena lo comento como anécdota, sin ánimo de ofender a nadie y además creo que cada uno puede hacer con su patrimonio lo que le apetezca que para eso se lo ha ganado. Dicho esto, no me negarán que el tema despierta la curiosidad...

miércoles, 3 de abril de 2013

Las Primeras grabaciones de flamenco, El Mochuelo

En 1897 las primeras grabaciones de flamenco fueron realizades en cilindros de cera por
  • El Mochuelo quien graba Jaberas y Malagueñas con la guitarra de El Caro, y Sevillanas y Tangos con la guitarra de Joaquín el Hijo del Ciego. Éste acompaña también a
  • Encarnación Santisteban La Rubia, quien graba Tangos (el disco lleva por título Tango de los tientos).


Un año después, en 1998 El Mochuelo graba Guajiras, La Rubia graba Malagueñas, La Señora García graba Peteneras y la Señora Martínez Malagueñas.
Existen muchas más grabaciones en cilindros de cera y algunas en manos de coleccionistas particulares, probablemente desconocidas hoy día para el público.


MALAGUEÑA, ESTILO CHACON / MALAGUEÑA, CANARIO. EL MOCHUELO. FLAMENCO. ODEON (Música - Discos - Pizarra - Flamenco, Canción española y Cuplé)En 1898 se hizo la primera grabación de cante flamenco en DISCOS DE PIZARRA, la realizaron El Canario Chico (una de las grabaciones son granaínas)y El Niño de Cabra (una de las grabaciones son soleares), grabaron 20 registros cada uno, teniendo como signaturas de matrices Serie 2300 A y 3400 F.

“Con objeto de realizar las primeras grabaciones en nuestro país, a finales de verano de 1898 es desplazado desde Londres a Madrid el técnico Fred William Gaisberg realizando en este su primer viaje para el sello Gramophone Berliner, y dentro de la música regional, una serie de 20 registros al Niño de Cabra y otra igual al Canario (Chico). Las matrices de cinz encerado son enviadas de inmediato para su estampación a la factoría de Hannover (Alemania) al frente de la cual se encontraba un experto en la fabricación de matrices y prensados llamado Joseph Sanders. Discos que aparecieron editados en 1899, siendo las primeras grabaciones flamencas en disco.
A principios de ese año (ca. Febrero) Gaisberg vuelve a España en compañía de un joven técnico americano (veintidós años) William Sinkler Darby, realizando de nuevo, en Madrid, 128 registros a artistas flamencos como Antonio Pozo “El Mochuelo” (grabaciones a las que asistió como espectadora La Rubia de Valencia), José Guillot y Niño de la Era. Recogiendo asimismo, dentro de otros géneros, las voces de señorita Urrutia, señora Martínez, señor Cruz, señor Medel, señor Barraycoa, etc., apareciendo editados estos –según catálogo- en agosto de 1899.”
El Flamenco en la discografía antigua (Antonio Hita Maldonado), pagina 30


En 1899 El Mochuelo graba Guajiras, Malagueñas, Peteneras, Sevillanas, Solerares y Tangos.
José Guillot graba Malagueñas y Soleares, y El Niño de la Hera Malagueñas.

Jaberas, malagueñas, sevillanas, tangos, peteneras, granaínas, soleares  y guajiras son pues, los primeros palos flamencos que se han grabado en la historia. Este hecho nos orienta sobre los gustos del público y las posibilidades de comercialización de estos cantes por aquella época.

Antonio Pozo, el Mochuelo, nació en Sevilla en 1868 y murió en San Rafael (Segovia) en 1937. Muy joven aún, fue contratado por el gran Silverio, pasando luego a trabajar al café del Burrero y más tarde abandonó Sevilla para actuar en diversos cafés madrileños. Astro indudable de la naciente discografía (sus grabaciones son probablemente las más numerosas de las realizadas por cantaor alguno en cilindros o discos de pizarra), la figura del Mochuelo ha sido muy controvertida, pues siempre se le acusó de hacer demasiado lisos los tercios de sus cantes; seguramente el Mochuelo actuaba así para hacer más comprensibles los estilos y ampliar consecuentemente el círculo de sus oyentes más allá de la pura afición flamenca, algo que consiguió plenamente como lo demuestra la amplia difusión de sus discos. Pero a estas alturas, lo que no se puede negar al Mochuelo son sus vastos conocimientos ni la importancia documental de sus grabaciones que, con frecuenta, nos han transmitido bastantes cantes viejos, caídos en desuso incluso ya en tiempos de este cantaor.