martes, 15 de abril de 2014

Pioneros de lo jondo, por Manuel Bohórquez


   Interesante charla de Manuel Bohórquez sobre los últimos datos de la historia del flamenco, obtenidos a través de muchas horas de investigación en multitud de archivos y registros estatales, municipales y eclesiásticos. Manuel Bohórquez es crítico de flamenco en el periódico El Correo de Andalucía, autor de varios libros y mantiene un interesante blog flamenco llamado La Gazapera donde suele subir algunos datos inéditos fruto de sus investigaciones.   A la luz de algunos de estos datos expuestos en la charla, tales como los obtenidos en los registros de los padrones municipales de la época, se pueda saber con bastante seguridad si determinados artistas pudieron coincidir en un tiempo y un lugar determinado tal y como nos han contado hasta ahora. Por ejemplo, siempre se ha afirmado que Silverio Franconetti aprendió los cantes gitanos de El Fillo en Morón. Pues bien, según Manuel Bohórquez no pudo ser así porque jamás coincidieron en Morón.
El Planeta y El Fillo (supuestamente)
"El gran cantaor Manolo Caracol siempre dijo que (El Planeta) era su tatarabuelo, pero pocos le creyeron."
 
   El legendario cantaor y guitarrista El Planeta está considerado como el primer gran maestro del cante andaluz, pero hasta ahora sólo le conocíamos por su remoquete artístico, su apodo. El escritor costumbrista malagueño Serafín Estébanez Calderón (1799-1867) lo dio a conocer en su célebre relato Un baile en Triana (El Heraldo, 1842), pero no aportó ninguna información biográfica. Antonio Machado y Álvarez "Demófilo" lo hacía natural de Cádiz en su Colección de Cantes Flamencos (1881), sin aportar tampoco datos útiles para proceder a localizarlo. 
   Manuel Bohórquez inició la búsqueda del nombre completo de este cantaor y su procedencia a través del tatarabuelo materno de Manolo Caracol, y descubrió que se llamaba Antonio Monge Rivero (El Planeta) y era natural de la ciudad de Cádiz, donde nació sobre 1789. Según el Padrón de Málaga, Antonio El Planeta se trasladó desde Cádiz y vivió veinte años en la tierra de La Trini, la mayor parte de su estancia en esta ciudad en la céntrica calle San Juan, donde estaban los talleres: plateros, anticuarios, artesanos, impresores, etc. Era de profesión cortador, o sea, carnicero o tablajero, como dicen en Cádiz, seguramente con carnicería propia en la que tenía empleados a dos de sus hijos, Francisco y Tomás, aunque éste era también de ocupación impresor según un padrón de la época. El artista tuvo que ser de un nivel económico aceptable porque durante algunos años tuvo criadas, algo casi imposible en aquellos tiempos -mediados del siglo XIX- en una familia gitana. Antonio Monge El Planeta murió en su domicilio malagueño de siempre, el de la calle San Juan, el día 30 de septiembre de 1856 como consecuencia de “congestión cerebral”. Según el certificado de su muerte, el cantaor tenía 65 años de edad. Una de las escasas letras suyas que han trascendido hasta nuestros días es de una de las más primitivas y hermosas seguiriyas gitanas que se conocen en nuestros días:


A la luna le pío,
la del alto cielo
de que me ponga 
mi pare en la calle
que verlo camelo

Este hermoso cante ha llegado hasta nosotros a través de Pepe Torre, el hermano de Manuel Torre y abuelo del actual cantaor sevillano José el de la Tomasa, quien la dio a conocer en la Antología del Cante Flamenco (Columbia, 1960) por iniciativa de Antonio Mairena, quien también la grabó llamándola ya de El Planeta, así como Rafael Romero El Gallina.



Y volviendo a El Fillo, también se hizo alusión en esta charla a los descubrimientos de Luis Javier Vázquez Morilla de Morón, en el sentido de que existieron dos personajes que atendieron en vida al apodo de “El Fillo”: Antonio Ortega Heredia, y su hijo, Francisco Ortega Vargas.
Antonio El Fillo (padre), sería el que aparece en el relato de Un baile en Triana de Serafín Estébanez Calderón, y Francisco El Fillo (hijo), fue el compañero sentimental de María Amaya "La Andonda". En este asunto, imagino que Bohórquez se habrá topado con algún documento que lo corrobora.
 

Otra de las cuestiones curiosas es la importancia (excesiva quizás según Bohórquez) de los cantaores originarios de Triana del Siglo XIX en la formación de los cantes. Resulta que, a excepción de los Cagancho, los Pelao y Ramón El Ollero, el resto de artistas del Siglo XIX consagrados como trianeros no nacieron en Triana sino que se asentaron allí provenientes del otro lado del río (Sevilla) o incluso de otros lugares de Andalucía (Frasco El Colorao...), si bien es verdad que ya entrando el Siglo XX, Triana era un centro creador y una escuela de cante indiscutible. 
 En fin, material para una larga charla que Manuel Bohórquez resumió en una hora, donde intentó agrupar multitud de datos sueltos como fechas de nacimiento y defunción, parentescos, lugares de residencia y años, etc... demostrando la enorme cantidad de gazapos que nos solemos tragar los aficionados a la historia del Flamenco, al no poder contrastar (hasta ahora) muchos de los datos por falta de una investigación seria, y por cierto hay que destacar que la poca investigación que existe no cuenta con ningún apoyo institucional. Lamentable ignorancia la de nuestros políticos cuando por fin se pretende ofrecer una enseñanza de Flamenco en las escuelas. ¿De dónde pretenden sacar los libros de texto?



La conferencia finalizó con la actuación del jerezano José Méndez con Juan Antonio Carrillo a la guitarra. Aquí tenemos un pequeño resumen, bulerías por soleá, seguiriyas y bulerías.




miércoles, 2 de abril de 2014

Actuación de artistas de la peña "Sentir Flamenco" en el CABD (Universidad)

El Aula abierta de Mayores de la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) ha querido contar, entre sus actividades del día 1 de abril, con una pequeña muestra del arte flamenco, algo para lo que se ha ofrecido la peña Sentir Flamenco ya que forma parte de sus objetivos como entidad que trata de promocionar (y disfrutar) este arte.
El acto se celebró en el salón de actos del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo, CABD, sito en el campus de la UPO.
 Fernando Ruiz, presidente de la peña Sentir Flamenco hizo la presentación de los artistas, ofreciendo a todos los presentes la posibilidad de participar como socios en sus actividades flamencas: tertulias, actuaciones, encuentros con artistas, conferencias,cursos de guitarra y de baile...
Fernando Ruiz

Kaveh Nassehi
 Abrió la actuación Kaveh Nassehi (de origen iraní) realizando un precioso solo de guitarra.

José El Tremendo (padre de La Tremendita) continuó con malagueñas del Mellizo rematadas con abandolaos, acompañado a la guitarra por Kaveh.
José El Tremendo con Kaveh Nassehi
La sonanta y las palmas se arrancaron por alegrías y entró la bailaora Carmen Blanco, La Manme.
La Manme, José El Tremendo y Kaveh
 Se unió la guitarra de Paco Rey, otro miembro de la peña, en el fin de fiesta por bulerías.


A pesar de no contar con micrófonos y que la sala no ofrece calidad sonora alguna, los alumnos del Aula abierta de Mayores quedaron más que satisfechos con la actuación de los miembros de la peña Sentir Flamenco.