jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Está desfasado el mairenismo? (2ª parte)


Uno de los puntos flacos del mairenismo es que en la actualidad existe un sector de aficionados inmovilistas que continúan siendo afines a la ideología mairenista de los años 60 (no digo que el mairenismo de hoy sea inmovilista, afortunadamente), quizás porque entienden que criticar la obra escrita del maestro Antonio Mairena supone su desligitimación o minusvaloración como artista, aunque yo creo que no tiene nada que ver siempre que la crítica sea constructiva, claro. También puede ser que honradamente crean en sus tesis y que no se hayan molestado en escuchar o leer nada de lo dicho y publicado en los últimos 50 años, pero esto último lo considero bastante improbable. Estoy seguro de que se sorprenderían estas personas si escucharan hablar hoy día al Maestro de los Alcores, si esto fuera posible. Hay que señalar que suelen ser muy buenos aficionados por lo general, pero me sorprende y me descoloca cuando escucho ciertas opiniones y observo algunas actitudes hostiles hacia otros sectores del flamenco que yo daba por superadas, porque el flamenco como arte es cuestión de gustos. Me gusta o no me gusta... y poco más, pero de ahí a escuchar como yo he oído "éso no vale ná..." cuando un artista se ha bajado del tablao, no me parece correcto, y esa es la actitud que yo siempre estaré dispuesto a criticar, aunque el artista tampoco me haya gustado lo más mínimo.
Por otro lado existe un sentimiento de propiedad por parte de los gitanos andaluces sobre una parte importante del Flamenco debido a los cantes que se consideraron y en general se siguen considerando "gitanos", sentimiento que se constituye en motivo de orgullo y seña de identidad irrenunciable, que cuenta con el soporte de la importantísima aportación de la tradición gitana al Flamenco . Este es el meollo de la cuestión.
A cuenta de este factor étnico, algunos denuncian la existencia de una especie de racismo por parte de acérrimos gitanófilos y de gran parte de los propios los gitanos andaluces en el sentido de que se le atribuye al artista un mayor mérito por el hecho de ser gitano, y algo de eso hay, porque yo mismo lo he podido comprobar en actuaciones y concursos, donde las palabras "sonar gitano, tocar o bailar gitano" se quieren tomar al pie de la letra en vez de considerarlas un bonito cumplido flamenco, tanto si va dirigido a artistas gitanos como a no gitanos. Pero también es justo no olvidar que el mérito de este cumplido se le debe a los gitanos, obviamente.
A pesar de estas consideraciones, en general pienso que con esta actitud posesiva sobre una parte del Flamenco, tratan de mantener en alto una bandera que ha supuesto tanto reconocimiento después de siglos de persecución a un pueblo y décadas de indiferencia o desprecio hacia estos artistas. Un exceso de celo en la custodia y el temor a desfigurar la herencia recibida ha provocado en algunos de estos defensores el que se pretenda enjaular y custodiar una importante parte del Flamenco, olvidando que la evolución suele formar parte de la naturaleza del verdadero artista y creador, como lo fue el propio Antonio Mairena y que en el Flamenco como en todas las artes, los artistas copian y extraen ideas de otros artistas, de otras músicas y de su entorno sin importar su raza o procedencia, por lo que en stricto sensu no existe "lo puro", sino más bién todo lo contrario, todo en el Flamenco es mestizage en mayor o menor medida, pero mestizaje "amoldado" que ha encontrado acomodo en el hábitat flamenco. Por lo que, por otra parte, también es lícito hablar de "lo puro" en el Flamenco, de lo auténtico, de lo que significa la esencia del arte en cuanto a transmisión de sensibilidades y sentimientos en clave flamenca. Me explico, hay intromisiones en el Flamenco que no se amoldan a este hábitat, a este entorno natural, a esta herencia cultural. 
Esta curiosa dualidad se da en el Flamenco y es perfectamente compatible. 
Siempre recordaré un acto flamenco en la Casa de la Cultura de Alcalá de Guadaira, donde el tocaor jerezano Manuel Morao se vió en el compromiso de improvisar una conferencia y habló sobre el cante gitano-andaluz. Al finalizar la charla, no estando muy seguro de haber convencido plenamente a la audiencia, pronunció las siguientes frases "... es lo único que tenemos (los gitanos)...no tenemos escritores gloriosos, ni héroes, ni pais propio porque éste es nuestro pais... así que ésto (este orgullo de ser flamencos) es lo único que tenemos." Esta sentencia me hizo ver la enorme importancia que para un gitano flamenco tiene la faceta filogitanista del mairenismo, que una mayoría de gitanos defenderá siempre y en todo lugar, independientemente de la consideración que le puedan profesar a Antonio Mairena como artista y maestro.



Antonio Carmona, gitano y mairenista de pro
En resumen, es una realidad que existe un Mairenismo en la actualidad que aglutina un importante sector de buenos aficionados flamencos. Este sentimiento mairenista responde hoy día a los gustos e inquietudes de estas personas que se han acomodado a esas formas flamencas y disfrutan con la herencia cantaora de Antonio Mairena. A mi me admira esa fidelidad tanto por parte de gitanos como de no gitanos, y participo del gusto y del paladar con que se saborea el Flamenco desde esta perspectiva.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Manuela Cordero gana el concurso de cante jondo Antonio Mairena


Después de plantearme varias posibilidades de abordar un comentario sobre el Concurso me ha entrado una pereza horrible después de tratar de aportar algo nuevo a lo leído en el artículo que viene a continuación, y como mi único interés es altruista y no me dedico profesionalmente a esto, me voy a tomar la libertad, creo que en bien de la promoción del Flamenco, de copiar literalmente un artículo de Manuel Bohorquez, periodista del Correo de Andalucía, sobre el Concurso de Cante jondo Antonio Mairena celebrado el viernes 31 de agosto de 1012, para conocimiento de los aficionados alcalareños y del resto del "mundo mundial".
Desconozco si incurro en alguna ilegalidad (creo que no) pero de todas formas no creo que mi desinteresada aportación produzca el más mínimo perjuicio económico en las arcas del citado periódico o en las del autor, a quien sigo regularmente en su Blog "La gazapera".
Ya que lo transcribo literalmente no voy a tener la desfachatez de modificar o comentar ni una sola línea de lo escrito.
Felicidades a los participantes y en especial a los ganadores.
Felicidades también a Pedro Madroñal, presentador del Concurso que recientemente a publicado su primer libro "El arte de saber escuchar", sobre los festivales y concursos de Mairena del Alcor.

Aquí va el enlace y el artículo.
http://www.elcorreoweb.es/sevilla/152599/concurso/cante/jondo/antonio/mairena/2012/manuela/cordero


Manuela Cordero gana el concurso de cante jondo Antonio Mairena

Manuel Bohórquez, Mairena del Alcor Actualizado 01/09/2012 20:33

De izquierda a derecha, el Niño de Gines, Pastora Olivera, Juan Miguel Barquero y Manuela Cordero. (foto de Manuel Bohorquez

 

En Mairena del Alcor deberían de plantearse muy seriamente organizar el Concurso Nacional de Cante Jondo Antonio Mairena cada tres años, como hacen en Córdoba, porque acabará muriéndose. La noche del pasado viernes se celebró la final de su quincuagésima primera edición y quedó claro, una vez más, que no hay más leña que la que arde; que los jóvenes que cantan bien no quieren concursos -la mayoría están cantando para bailar-, y que los que cantan con la lección bien aprendida van sobre todo a por el dinero de los premios.


En Mairena tienen que tener en cuenta que el certamen lleva el nombre de Antonio Mairena, el hijo más ilustre de este pueblo y una de las figuras más grandes del cante jondo del pasado siglo. Lo de la noche del viernes fue impresentable, y no nos referimos al reparto de los premios, que eso es siempre decisión de un jurado de expertos, sino al hecho de que algunos de los participantes estuvieran en la final y que, encima, se llevaran premios.

A pesar del bajo nivel de la mayoría de los participantes el jurado no dejó ni un solo premio desierto, y eso no le hace ningún favor al concurso, sino todo lo contrario: lo devalúa totalmente, por mucho que trabaje la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena. Es lo que está pasando no solo en el histórico certamen mairenero, creado hace medio siglo, sino en el de La Unión y en el de Córdoba, por citar solo a los más influyentes.

El certamen está dividido en cuatro grupos: Premio Antonio Mairena, Premio Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena, Premio Calixto Sánchez y Premio Manuel Mairena. En el primer grupo se disputaron el premio Manuela Cordero, el cordobés José Antonio Camino y el Rubio de Pruna.

El jurado se decantó por la cantaora de Rota afincada en el pueblo sevillano de Alcalá del Río, que estuvo muy bien por tonás y floja en seguiriyas y soleares. En mi opinión mereció el premio Rubio de Pruna, quien hizo cosas muy buenas en tonás, seguiriyas y soleares.En el segundo grupo, dedicado a los cantes de compás, cantaron la sevillana Inma la Carbonera y el extremeño Juan Miguel Barquero El Chiqui, recayendo el premio en éste, que fue quizás el premio más escandaloso de todos. Inma la Carbonera cantó mucho mejor y, además, se tuvo poco en cuenta su proyección artística, que es indudable.

En el recién creado Premio Calixto Sánchez no había demasiada competencia. Lo ganó Pastora Olivera en detrimento de José León Márquez. Pastora aseguró las malagueñas, granaínas y abandolaos, con una preciosa voz y buen oficio, aunque poca enjundia. El joven mairenero tuvo problemas en coronar los cantes y estuvo algo nervioso, pero apunta maneras. Por último, el Premio Manuel Mairena, dedicado a los menores de veinte años, recayó en Manuel Jesús García. Este premio debió de quedar desierto.

Es justo destacar la maestría de los dos guitarristas, Niño Elías y Manuel Herrera. Y, sobre todo, el arte del bailaor que actuó como artista invitado, El Junco, de Cádiz, quien con el cante de El Galli y la guitarra de Miguel Pérez, se encargó de demostrar la clase de bailaor que es. El homenajeado en el concurso ha sido el gran aficionado Antonio Reina Gómez.

viernes, 24 de agosto de 2012

Juan "El gitano"

Antonio el Temple, El Piñonero, Jose Manuel y Juan


Mi intención es homenajear a nuestro amigo Juan cuyo fallecimiento ha supuesto un inesperado y duro mazazo para todos. Mis condolencias a su familia.
Los aficionados y amigos del flamenco de Alcalá que hemos tenido la suerte de conocerlo y disfrutar buenos ratos con sus ocurrencias y su cante franco y descarnado no olvidaremos nunca su sonrisa abierta y el apretón de manos fuerte y sincero de un tío tan grande por fuera como por dentro.
Lo echaremos mucho de menos pero no dejaremos de rememorar su alegre presencia, sus anécdotas y sus ocurrencias compartiendo entre amigos una copita de manzanilla fresquita y si se tercia, también con unos cantecitos de los que a él le gustaban.
Juan, Canelita y Jesus Ponce

Antonio Solis, El Chato, Agustin Jiménez, Joselito (guitarra), Jose Luis (sentado) y Juan (a la derecha)


Me voy a tomar la libertad de reproducir aquí un artículo de mi amigo Antonio Hermosín Solís que ha publicado en el blog: http://www.lojondoporderecho.blogspot.com.es/

 
Juan "el gitano". Era de los que no podían pasar desapercibidos, tanto por su físico como por su presencia. Una gracia natural llena de historias, chistes, abrazos... Gitano puro, trabajador, 54 años llenos de vivencias. Aficionado al cante "por derecho", el cante para él se paró en Manuel Torre, Tomás, Juan Talega, Antonio Mairena y Camarón, con unos metales que ni te cuento, aunque el oido, a veces no le funcionaba pero le imprimia al cante una gitanería y una originalidad que lograba llamar la atención del más profesional que se terciara, eran cantes desnudos, directos al corazón. Recuerdo verle llorar mientras cantaba en muchas ocasiones. Se sentía identificado con muchas letras de siguiriyas y soleares pues contaba de haber pasado bastantes calamidades hasta el dia que se casó y tuvo su casa, mujer, hijos, trabajo... No le daba importancia al dinero, sin embargo valoraba la amistad, el amor, la libertad y sobre todo el respeto por los mayores, predicando con el ejemplo. En definitiva, todo un personaje, que sin darme cuenta se había alojado en mi corazón y que el tiempo, acompañado de su ausencia nos hará ver la vida de otra manera.

El panorama flamenco de Alcalá está de luto y te aseguro que cuando la caja entró en la sepultura, lloraron hasta las piedras... y es que era de los que llebaban sangre de Reyes en la palma de la mano. Tal como él decía al comienzo de la siguiriya: ¡¡¡¡¡¡¡¡Viva Dios!!!!!!!!

Por mi buen amigo Antonio Hermosín.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Está desfasado el "Mairenismo"? (1ª parte)

Como no pretendo  que el título lleve a error, debo aclarar primero que considero que es un hecho que el "mairenismo" de hoy día está algo alejado de sus orígenes en el sentido de que ha evolucionado hacia un aperturismo que a mí me parece positivo, sin olvidar las raices, que es lo importante. Sólo hay que ver la cartelería de los festivales de Mairena del Alcor de los últimos tiempos para verificarlo. Se trata de hacer un poco de historia y de sacar a la luz los puntos controvertidos de esta "doctrina", con el objetivo de intentar alumbrar a aquellas personas que sienten alguna inquietud por este arte.

El escritor Ricardo Molina y el cantaor Antonio Mairena publicaron en 1963 su obra "Mundo y formas del cante flamenco".


No cabe duda que este libro trazó una línea temporal en la forma de ver y entender el Flamenco. Tal vez fue incluso pionero en la concepción moderna de la Flamencología al incluir un cierto método de análisis y despertar un renovado y creciente interés por el cante flamenco como objeto de estudio por parte de intelectuales y musicólogos de su tiempo. Mairena y Molina tuvieron el mérito de conseguir una rehabilitación artística y social de este arte. Los aficionados al Flamenco se felicitaban por este logro y sentían una enorme deuda de gratitud por los autores.
Todo tipo de investigadores interesados en el tema; periodistas, escritores, poetas, musicólogos, artistas, historiadores y demás aficionados inquietos tanto nacionales como extrangeros se apuntaron al carro como Fernando Quiñones, Alvarez Caballero, García Ulecia, Caballero Bonald, Manuel Barrios o Pierre Lefranc. Pero ese interés despertado en un sector de la élite pensadora, fue un arma de doble filo, con el tiempo algunos fueron poniendo matices diferenciales en postulados mairenistas, aunque sin atreverse a contrariar seriamente el núcleo de la ideología filogitanista.  
En la línea más dura e intransigente del mairenismo, expresiones cargadas de desprecio eran habituales para referirse a épocas, cantes y artistas que no se atenían a sus pautas. La época  llamada Ópera Flamenca que ocupa aproximadamente desde 1920 hasta 1950 constituía el paradigma de lo que NO se puede hacer en el flamenco, y por ende los artistas que según este dogma "ruiseñoreaban afeminadamente" , utilizaban el falsete como recurso de voz, trataban de introducir innovaciones "cupleteras" para hacer más atractivo el cante, hacían del fandango y fandanguillo su estandarte en los escenarios o efectuaban un recitado poético entre tercio y tercio del cante fueron injustamente vapuleados, salvo los que Antonio Mairena y adláteres consideraban como elefantes blancos del cante como era el caso de Pastora Pavón, "La Niña de los Peines" o el  artista gitano cuyo señorío y credenciales flamencas le permitían el lujo de ir por libre, Manolo Caracol, aunque este último con excepciones.

Marchena, Caracol y Valderrama
El caso es que el Mairenismo superó al propio Antonio Mairena y se habrió un cisma en el Mundo Flamenco. El filogitanismo frente a las "gachonadas", el concepto de mantener a toda costa la pureza frente a la renovación o innovación artística aunque fuera de línea netamente flamenca, el cante gitano-andaluz por encima de cualquier otro cante andaluz y flamenco o poner el acento en la clasificación descerebrada de cante grande y cante chico, libro que publicó Jose Carlos de Luna en 1926, aunque fue criticada para luego construir una nueva teoría muy similar con los cantes gitanos y no gitanos. 
Para mí la pelea era y sigue siendo absurda porque se trata, en definitiva, del gusto de cada uno. Pero hay que tener en cuenta que hay gente que vivía y vive de ello, y la controversia es un filón de oro.
Con el empuje de nuevas generaciones de artistas como Camarón o Morente y la aparición de obras de intelectuales en revistas, libros y foros flamencos, el orden mundial flamenco fue trasformándose hasta llegar a poner las cosas en su sitio, y ese equilibrio pasó por intentar desmontar pieza a pieza el tinglado mairenista ("Alegato contra la pureza" de Ortiz Nuevo, por ejemplo, o los artículos y libros de Manuel Bohorquez o Faustino Nuñez) dejando al descubierto una estructura menor en volumen (pero muy sólida, a mi parecer) de lo que antes había llegado a ser una fortaleza casi inexpugnable, me explico; el principal método de investigación de la obra estaba basado en el rastreo por tradición oral, lo que en ocasiones llevaba a realizar arriesgadas hipótesis de débil consistencia, revestidas de una capa de verdad inmutable, sagradas herencias ancestrales, razones incorpóreas o de una cultura oscura y hermética de los gitanos asentados en "Andalucía la Baja".
Aunque reconozco que un poquito de misterio y leyenda no le vienen mal a este arte, tal y como refieren Luis y Ramón Soler en sus dilatadas obras sobre Antonio Mairena y sus cantes, desde mi punto de vista, aparte de los errores históricos y musicológicos ya aclarados, la mayor equivocación de esta obra es que defendió sus postulados minusvalorando toda manifestación flamenca que se salía sus parámetros, es decir de lo que significaba en ese época el flamenco puro. Esta concepción idealizada e inmovilista del Flamenco creó infinidad de tensiones y enemistades incluso entre algunos de los principales valedores del arte flamenco como fue el caso de González Climent, creador en 1955 del término "Flamencología" que pasó de ser uno de los padres rehabilitadores del Flamenco a ser ovbiado y desacreditado por los círculos mairenistas al escribir una desafortunada frase sobre el Maestro de los Alcores "Antonio Mairena: Nieve en Sevilla". Y más recientemente se puede consultar la obra de los hermanos Hurtado "La llave de la música flamenca", donde se ataca duramente ese mundo mairenista desde la musicología, aunque a veces se pase de recorrido (yo creo que al ser parientes del cantaor Juan Valderrama sienten la necesidad y la obligación de desquitarse).
A mi entender, se puede decir que Antonio Mairena clavó las estacas para delimitar las lindes del Flamenco y como consecuencia de la lucha provocada en el terreno, con paso del tiempo ha llegado a brotar oro líquido en forma de investigaciones históricas y musicológicas que han alumbrado bastante los orígenes y la evolución del Flamenco. Por suerte todavía hay más oro que sacar a la luz. 
En definitiva, gracias a estas controversias y disputas, todos los aficionados hemos salido ganando, y ¿a quién se lo debemos...?, a Don Antonio Cruz García, (Mairena del Alcor, 1909-Sevilla, 1983).

martes, 14 de agosto de 2012

Cantaores que se acompañan a sí mismos

Es sorprendente que un cantaor que se acompaña a sí mismo pueda llegar a ganar el premio de la Lámpara Minera, pero así ha ocurrido en esta edición del concurso de 2012. Ricardo Fernandez del Moral  ha conseguido la proeza.


Natural de Daimiel (Ciudad Real), se inicia en la guitarra a la edad de 8 años por la influencia de su padre, cantaor y gran aficionado al flamenco. Recibió clases de los prestigiosos maestros como Oscar Herrero y Manolo Martín.
Con 14 años comienza a tocar en la peña juan Antonio Córdoba, de Almagro, donde al poco tiempo se convierte en el guitarrista oficial.
También es el guitarrista oficial de la peña La Sonanta de Ciudad Real y ha participado en festivales de España, Francia y Portugal acompañando a grandes figuras como Chano Lobato, Marcelo Sousa, “Niño del Gastor”…
En su faceta como cantaor ha compartido cartel con José Menese, José “de la Tomasa” o Raúl Montesinos.
En 2011 comienza su andadura por los concursos de cante acompañándose al mismo tiempo a la guitarra, obteniendo el primer premio en el concurso “Cuando llega el duende”. También ha obtenido el tercer premio ene l concurso “Puerta de Siberia” en Casas de Don Pedro (Ciudad Real). Ha realizado varias actuaciones entre octubre de 2011 y enero de 2012 en el Café de Chinitas de Madrid

Me viene a la memoria algun artista que también se acompañaba a la guitarra a sí mismo delante de un escenario y otros que se siguen acompañando hoy día. Recuerdo por ejemplo, a Antonio Ortega Escalona de Velez Málaga, o sea Juan Breva, gran intérprete de malagueñas y verdiales.



Actualmente, aunque a un nivel más humilde me voy a dar el gusto de citar a un artista  que es todo un "personaje flamenco" y que tuve el gusto de disfrutar de cerca hace algún tiempo en el Concurso de la Soleá de Alcalá, . Me refiero a Ricardo Black "Quijote" de Rota (Cádiz).




Recuerdo a algunos más..., pero a pesar de que a muchos no les pueda resultar extraño que un cantaor se acompañe, les aseguro que sí lo es. Tiene mucho mérito y máxime cuando se trata de un concurso. 
Hay quien ha dejado escrito y sentenciado que en el Flamenco no se puede cantar bién cuando uno mismo se acompaña, porque el cantaor no puede poner todo el sentimiento que el cante requiere al tener que estar perdiente del toque de la guitarra, pero imagino que es cuestión de largas horas de ensayo y mucha afición, hasta conseguir que de manera automática afloren los acordes acertados.
Si el artista, en estas condiciones de dificultad, consigue transmitir sentimiento y arte, debemos reconocerle el mérito.
Estas "sentencias" en el Flamenco son habituales y algunas incluso acertadas, pero las usan con demasiada profusión los más intransigentes, los talibanes del flamenco.


sábado, 7 de julio de 2012

Anecdotas flamencas: Camarón



20 años sin Camarón es una triste efeméride que merece un recuerdo, y aquí va el porqué de su apodo:

El nombre artístico de Camarón (José Monge Cruz) se lo puso su tío Joseíco según cuenta él mismo: "Eso me lo puso un tío mío que tenía mucha gracia que se llamaba Joseíco.... a mí me puso "Camarón" porque era muy blanquillo".

sábado, 12 de mayo de 2012

¿Qué podemos hacer por el Flamenco?


Queridos amigos y amigas:

Llevamos algunos meses trabajando para dar contenido a la arquitectura ideológica y operativa del Programa:

“Flamenco y Sociedad”

Algunos meses celebrando mini reuniones en Málaga, Jerez, Sevilla, Madrid y Barcelona, y para celebrar el I Encuentro del Programa que tuvo lugar el pasado 25 de octubre en Barcelona donde ocurrieron cosas que han quedado grabadas y que formarán parte de la historia de esta cultura.

Tendremos la posibilidad de exhibirlas en Madrid.

A partir de ese momento  nos pusimos a trabajar en el II Encuentro Nacional del Programa:

“Flamenco y Sociedad”

Que tendrá lugar los días 30 y 31 de este mes de mayo en Madrid.



“Flamenco  y Sociedad”

Es un programa que nace desde dentro del flamenco, es decir, de las inquietudes que vive el artista, el aficionado, y el empresario. Por lo tanto, y como no podía ser menos, tiene su desarrollo en dos ámbitos, el ideológico y el operativo.

El Ámbito Ideológico:

Es un rearme intelectual a base de reflexionar, a partir de unos principios éticos y estéticos basados en la tradición, sobre:

“EL MUNDO DEL FLAMENCO Y EL FLAMENCO EN EL MUNDO”

Un ejercicio de análisis a través de varias ponencias, que podrían ser:

El Flamenco y la Relación con la Sociedad Española

El Flamenco y su Relación con la Pedagogía y las Universidades

El Flamenco y los Intelectuales

El Flamenco y los Medios de Comunicación

Y muchos otros  temas  a tratar.

En nuestra opinión este ámbito necesitaría un foro permanente y permanentemente vivo que sea un referente de un grupo comprometido con una serie de principios éticos, estéticos, e históricos. Un foro de referencia.

La Sociedad de la Comunicación y su tecnología nos permitirán crear probablemente en la Red el marco adecuado y nosotros propondremos alguno en Madrid.



El Ámbito Operativo:

“Cauces y Caminos para el Flamenco”

Es un programa que desarrolla actividades, estrategias, proyectos profesionales, y expansión en el mercado.

Partimos de la más cruda realidad.

La gestión pública de la cultura se ha terminado. Eran artificiales los presupuestos, eran artificiales los cachés, y era artificial la sobreabundancia. Todo esto en términos generalistas sin descartar alguna excepción.

En cualquier caso nuestra cultura para sobrevivir a este momento tendrá que reinventarse.

Queridos amigos, solo la Sociedad Civil y cada uno de sus agentes con sus activos y sus valores añadidos, sumados, lo sacará adelante. Y en eso estamos.

Necesitamos dinero para hacerlo y lo hay. Hay hasta fondos de capital riesgo. Pero como no queremos caer en las garras de la especulación juntémonos para crear proyectos de empresa. Juntémonos para mediante un Comité influyente y mediático, y con el asesoramiento debido, estar presentes y dejarnos oír en la importantísima Ley de Mecenazgo que se está elaborando en estos días. Y no solo la Ley de Mecenazgo si no el pequeño patrocinio que una comarca, una empresa o un ayuntamiento cualquiera quieran prestar apoyando al cantaor o bailaora de su ciudad.

Tenemos que contribuir a extender la cultura del mini patrocinio, incluso del patrocinio personal, pero antes, hay que instalar nuestro arte en la legislación de la cultura protegida.

Lo mismo para la Ley de Emprendedores.





Juntémonos para:

Desarrollar proyectos y participar en ellos. Por ejemplo:

El día 31 de mayo en Madrid vamos a grabar un documento histórico vivido con el testimonio de los insignes artistas, familias y representantes de apellidos ilustres de nuestra cultura. Con ellos grabaremos un anecdotario  con soporte fotográfico y audiovisual que permita el montaje de una exposición itinerante que llamaríamos:

“Historia Vivida del Flamenco del S. XX”

Juntémonos para estrechar relaciones con el Instituto Cervantes y potenciar con este organismo estas exposiciones u otras que presentaremos de otros autores como Juan Pedro Aladro. Con este modelo podríamos aumentar nuestra presencia en sus centros internacionales, teniendo como fondo de estas exposiciones actuaciones en directo con intenciones históricas y pedagógicas.

Establezcamos asimismo relaciones con las asociaciones de empresarios, con las cámaras de comercio, y diseñemos campañas de imagen y publicidad con industrias complementarias dentro de la marca España, por ejemplo con la industria agroalimentaria, con la de la gastronomía, y la de la artesanía española.

El Flamenco es probablemente, dentro la marca España, la marca que tiene más penetraciones en el mundo, busquemos la colaboración de los organismos de difusión que tiene nuestro país.

Este Programa puede encontrar formas de financiación en el mundo de la empresa y en las obras sociales y fundaciones de las instituciones financieras, o con las cámaras de comercio y empresas del Ibex 35. Creemos un comité influyente para trabajar en este campo. Así lo vamos a hacer.

Pongamos en marcha una campaña de reconocimiento de nuestra cultura. El Flamenco necesita un gesto enérgico, una demostración sin complejos de su capacidad de convocatoria, y del respeto mundial que inspira.

Si somos Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (dentro de una lista anacrónica e inadmisible) hagamos un gesto de reivindicación profundo a nuestra sociedad.

Recojamos 500.000  firmas de españoles,  100.000 firmas más de extranjeros, y 1.000 firmas de propina de grandes personalidades de la cultura, del arte y de la política. Elevemos esa demostración al Parlamento Español y a los Parlamentos Autonómicos, y consigamos para nuestro arte lo que necesita, la consideración oficial de actividad cultural dentro del marco general de arte y cultura a efectos de tratamiento fiscal para sus esponsors.  



Firmas a recoger en todos los espectáculos flamencos que se celebren en el mundo. En todos los tablaos. En todos los teatros. Abramos una lista de firmas en todas las peñas flamencas de España y del mundo. En todas las empresas interesadas en la expansión de nuestra cultura. No tengamos miedo a la utopía. Nuestro error  no será errar el tiro. Será no apuntar lo suficientemente alto.

Queridos amigos si presentamos capital humano, proyectos atractivos, financiación protegida por ley y prestigio social, llegará el capital privado y con ello se podrán crear grupos de inversión, en los que participen los artistas, que también tienen un capital para invertir. Su arte, su creatividad, y su propia presencia en el escenario.

No es el cuento de la lechera queridos amigos, estamos hablando de economía productiva, estamos hablando de empresas, de marketing, de Know How. Solo necesitamos muchos activistas en este proyecto porque es un proyecto tan real como la vida misma.

Como es un proyecto real es indispensable la creación de un centro de investigación y desarrollo con un espectáculo institucional permanente donde tenga cabida todo el talento artístico que hay dentro de esta cultura, potenciarlo y crear un marco de colaboración internacional y de producciones teatrales.

Para terminar pongo a su disposición la lista abierta para la firma de lo que denominamos:

Movimiento Social de Apoyo al Arte Flamenco

Gracias a todos por vuestra atención.

Luís Adame, Presidente de la Fundación Tablao Cordobes





LOS TANGUILLOS DE JOAQUÍN EL DE LA PAULA (II)

 ALCALÁ DE GUADAÍRA, años 20 del siglo pasado Para encontrar el pleno sentido a las coplillas y tanguillos de Joaquín el de la Paula es nece...