domingo, 29 de abril de 2012

¿Curro Dulce y Joaquín Loreto (La Cherna) tambien bailaores?


El sociólogo Gerard Steingress localizó un texto en el periódico jerezano El Porvenir, también citado por Juan de la Plata en "La Tradición Flamenca de Jerez", donde se da cuenta de un espectáculo celebrado el 31 de octubre de 1867 en el Teatro Principal de Jerez. Lo curioso del texto es que relata que dos personajes históricos de nuestro Flamenco y reputados cantaores como son Curro Dulce (bisabuelo de Manolo Caracol, foto de abajo)  y Joaquin Lacherna (Tío de Manuel Torre, foto de la izquierda) también bailaban durante sus actuaciones.
Francisco Fernandez, de nombre artístico Curro Dulce conocido como gran cantaor, especialmente de la Caña, "bailó el tango americano".
Joaquín Loreto, de nombre artístico Joaquín Lacherna "cantó seguidillas y bailó varios pasos andaluces".

viernes, 6 de abril de 2012

La Saeta de Alcalá

Cuando se le pregunta a un alcalareño por las saetas de su pueblo siempre suelen responder algo muy parecido a esto; "Es cortita y arrecogía...mu sencilla y sentía".

Decid cuanto vais ganando
judios de mala fe
que tanto vais disfrutando
con hacerlo padecer
sangre pura va manando


Revolean la bandera
como signo de victoria
y lo llevan conducío
a Jesús rey de la Gloria
que en el puente lo han prendío

Es una buena definición que sirve para situar este tipo de saeta entre los que gustan de escuchar estos cantes en Semana Santa. Ya nos decía nuestro paisano alcalareño Manuel Rios Vargas en El Flamenco y los flamencos de Alcalá  "... tambien Alcalá tiene su propia Saeta, sin ánimo de hacer ningún tipo de comparación...".

María aguardaba ansiosa
al divino redentor
y al verlo entre los judíos
un desmayo le dió
cayó al suelo sin sentío


Si atendemos a la división que algunos estudiosos han realizado de las saetas (p. ejemplo Alonso Cano en La Saeta Popular Andaluza y su presencia en el S. XVIII, Revista Andaluza del Arte, 2004) se puede deducir que la saeta de Alcalá es una saeta popular, de las que hay constancia eran cantaban por el pueblo llano en Marchena a finales del S. XVIII (1777, aprox.), frente al otro tipo, que es la saeta flamenca, cantada por seguiriyas, martinetes, carceleras o tonás, de más tardía aparición.
Pero no me cabe duda que este tipo de saeta popular debe haber ido evolucionando desde una antigua melodía más lineal y monótona, tipo salmodía ritual, a formas algo más andaluzas y flamencas. Hay que tener en cuenta que la saeta sufrió un largo periodo de decadencia a lo largo de la primera mitad del S. XIX, manteniéndose únicamente viva la tradición en los pueblos, donde no llegaban con tanta contundencia las duras críticas de la intelectualidad e incluso las prohibiciones de las propias Hermandades a este tipo de cantes que llegaron a considerar "horrorosa y vulgar criatura de catetos incultos, excrecencia de villorrios y aldeas...", debido probablemente a desviaciones y abusos producidos en algunos casos, cayendo en la imprudencia o la blasfemia, por lo que se considera que ciudades como Sevilla, Málaga o Cádiz volvieron a incorporar esta costumbre al importar este cante de localidades de su província coincidiendo con el despertar del arte flamenco alrededor de la segunda mitad del Siglo XIX, reinventándolo a través de sus intérpretes hasta llegar a 1925, fecha en la que Hipólito Rossy afirma que la saeta comienza a ser acompañamiento habitual de los pasos procesionales de Semana Santa y su "creador" o al menos su principal intérprete en esos años es Manuel Centeno (personalmente me parece una fecha muy tardía para hablar de "creadores"). Otros atribuyen la creación de la saeta flamenca a D. Antonio Chacón, a Manuel Torre o a Enrique el Mellizo.
Pero mientras en Sevilla capital, la saeta flamenca sobre todo, despunta y evoluciona año tras año con sus tercios alargados, ornamentada de melismas y ayeos, a través de magníficos intérpretes como El Niño Gloria, La Niña de los Peines, Manuel Vallejo o Antonio Mairena, en Alcalá se mantiene una forma de saeta popular, (Saeta-Pregón es otra de sus denominaciones) que no tiene evolución posible salvo la marcada por la brillantez de sus intérpretes dentro del formato que la tradición impone (cortita y arrecogía...).

Corre Juan y apresura
y dale el parte a María
que al hijo de sus entrañas
le van a quitar la vía
en una oscura montaña.


Juan Talega contaba; "Mi tío Joaquín el de la Paula cantaba unas (saetas) en estilo que, seguramente era primitivo..." Conociendo el carácter creador de nuestro cantaor más emblemático no sería de extrañar que alguna de las saetas alcalareñas llevaran su firma (si es que realmente sabía escribir, tema interesante que abordaré proximamente...).


En la composición de la letra de la saeta alcalareña predomina la quintilla octosilábica (como el fandango), aunque también existe la cuarteta octosilábica (como la soleá), siempre de rima asonante tal y como es habitual en la poesía popular y el flamenco en general.

Un puente sobre otro puente
en un amargo camino
donde se agrupa la gente
a ver prender el Divino
y acompañarlo en su muerte.
                                                             (mu sencilla y sentía...)

La Pasión practicamente completa se suele cantar hecha Saeta de Alcalá al paso de la Hermandad de Nuestro Padre Jesus Nazareno. Esto explica las referencias a las costumbres y localizaciones que se hacen en las saetas en relación al revoleo de la bandera de los Judíos antes del prendimiento, al peculiar puente del antiguo tren sobre el otro puente romano (recien restaurado) que permite el paso del río Guadaira, etc.

Enrique el de la Paula (hijo de Joaquin) y Rafael el de la Natividad
(poco valor musical pero innegable valor histórico)

Antonio Solis canta una saeta a la Judea de Alcalá (2011)


Dejaré para otra ocasión el apartado de saeteros alcalareños que merece una mayor extensión.