lunes, 26 de noviembre de 2012

Concurso Solea de Alcala, Finalistas






Finalistas del XX Concurso de Cante Flamenco Soleá de Alcalá.
Ganador Grupo 1: Manuel Aguilera Garamendi
1.200 Euros, Placa y contrato para dos recitales organizado por la Federación de Peñas Flamencas de Sevilla.

 
Accésit 1 -Tamara Aguilera Garamendi
accésit de 200 Euros.
 
Ganador Grupo 2: José León Romero “José de la Mena”
1.000 Euros, Placa y contrato para Recital Flamenco en la Peña, valorado en 300 Euros

 
Accésit 2 - Moisés Martínez Vargas
accésit de 200 Euros.
 
Ganador Grupo 3: Antonio Haya Morales “El Jaro”
800 Euros, Placa y contrato para Recital Flamenco en la Peña, valorado en 300 Euros.

Accésit 3 - Jesús León Márquez
accésit de 200 Euros.
Guitarristas oficiales: Elías Chincoa “Niño Elías”
                                        Juan Manuel Flores
Sábado 1 de diciembre 22:00 horas
Peña Flamenca Soleá de Alcalá
Alcalá de Guadaíra (SEVILLA)

domingo, 11 de noviembre de 2012

En defensa de Antonio Mairena


Aunque a estas alturas Antonio Mairena, el Maestro de los Alcores, no necesite ninguna defensa me parece interesante mostrar algunas opiniones que ayuden a comprender su posición ante el flamenco y la vida en general, sobre todo para quienes siguen escribiendo con cierta malicia sobre su obra, que aunque impefecta, fue lo mejor que se escribió sobre flamenco en su tiempo y siempre será un referente para todos los estudiosos de este arte y aficionados en general.
Aquí van unas líneas de una conferencia de Luis Soler en el Ateneo de Madrid, 1995. Para mí resultan bastante reveladoras.

"Antonio Cruz García comprendió desde muy joven, y creo que como nadie, todo lo que encierra la tradición, su respeto y sensibilidad a las fuentes de la cultura y a sus orígenes. Se podrá afirmar sin temor a equivocarnos que el maestro de los Alcores fue un amante de la tradición. Ello le llevó a revivir los cantes de muchos cantaores cuyos metales, la guadaña de la historia sepultó y condenó al silencio. Tal vez por ello nunca atesoró para él ni tan siquiera un sólo cante, un sólo estilo, un sólo tercio. Para él todos tenían sus dueños.
¿Podía ser esto un exagerado ejercicio de modestia y de humildad? Es posible, pero para él fue más que nada un obligado acto de justicia, el reconocimiento a legendarios cantaores gitanos del siglo pasado y, cómo no, su homenaje a siglos de rechazo y desesperación sufridos por su raza. De ahí también lo de cante gitano-andaluz. Esa posición se entiende, aún más, si se goza de una especial sensibilidad con el mundo de los oprimidos y de los marginados.  En definitiva con aquéllos que más sufren."