- El Mochuelo quien graba Jaberas y Malagueñas con la guitarra de El Caro, y Sevillanas y Tangos con la guitarra de Joaquín el Hijo del Ciego. Éste acompaña también a
- Encarnación Santisteban La Rubia, quien graba Tangos (el disco lleva por título Tango de los tientos).
Un año después, en 1998 El Mochuelo graba Guajiras, La Rubia graba Malagueñas, La Señora García graba Peteneras y la Señora Martínez Malagueñas.
Existen muchas más grabaciones en cilindros de cera y algunas en manos de coleccionistas particulares, probablemente desconocidas hoy día para el público.

“Con objeto de realizar las primeras
grabaciones en nuestro país, a finales de verano de 1898 es desplazado desde
Londres a Madrid el técnico Fred William Gaisberg realizando en este su primer
viaje para el sello Gramophone Berliner, y dentro de la música regional, una
serie de 20 registros al Niño de Cabra y otra igual al Canario (Chico). Las
matrices de cinz encerado son enviadas de inmediato para su estampación a la
factoría de Hannover (Alemania) al frente de la cual se encontraba un experto
en la fabricación de matrices y prensados llamado Joseph Sanders. Discos que
aparecieron editados en 1899, siendo las primeras grabaciones flamencas en disco.
A principios de ese año (ca. Febrero)
Gaisberg vuelve a España en compañía de un joven técnico americano (veintidós años)
William Sinkler Darby, realizando de nuevo, en Madrid, 128 registros a artistas
flamencos como Antonio Pozo “El Mochuelo” (grabaciones a las que asistió como
espectadora La Rubia de Valencia), José Guillot y Niño de la Era. Recogiendo
asimismo, dentro de otros géneros, las voces de señorita Urrutia, señora
Martínez, señor Cruz, señor Medel, señor Barraycoa, etc., apareciendo editados
estos –según catálogo- en agosto de 1899.”
El Flamenco en la discografía antigua (Antonio Hita
Maldonado),
pagina 30
En 1899 El Mochuelo graba Guajiras, Malagueñas, Peteneras, Sevillanas, Solerares y Tangos.
José Guillot graba Malagueñas y Soleares, y El Niño de la Hera Malagueñas.
Jaberas, malagueñas, sevillanas, tangos, peteneras, granaínas, soleares y guajiras son pues, los primeros palos flamencos que se han grabado en la historia. Este hecho nos orienta sobre los gustos del público y las posibilidades de comercialización de estos cantes por aquella época.
Antonio Pozo, el Mochuelo, nació
en Sevilla en 1868 y murió en San Rafael (Segovia) en 1937. Muy joven aún, fue contratado por el gran
Silverio, pasando luego a trabajar al café del Burrero y más tarde
abandonó Sevilla para actuar en diversos cafés madrileños. Astro indudable de
la naciente discografía (sus grabaciones son probablemente las más numerosas de
las realizadas por cantaor alguno en cilindros o discos de pizarra), la figura
del Mochuelo ha sido muy controvertida, pues siempre se le acusó de hacer
demasiado lisos los tercios de sus cantes; seguramente el Mochuelo actuaba así
para hacer más comprensibles los estilos y ampliar consecuentemente el círculo
de sus oyentes más allá de la pura afición flamenca, algo que consiguió
plenamente como lo demuestra la amplia difusión de sus discos. Pero a estas
alturas, lo que no se puede negar al Mochuelo son sus vastos conocimientos ni
la importancia documental de sus grabaciones que, con frecuenta, nos han
transmitido bastantes cantes viejos, caídos en desuso incluso ya en tiempos de
este cantaor.
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ResponderEliminarBuenas tardes. Enhorabuena por su blog. Le invito a ver el mío: EL FLAMENCO QUE NOS ENSEÑA, y FLAMENDRO en youtube. Podrá escuchar cerca de 300 artistas de los que usted menciona algunos. Un saludo.
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