sábado, 14 de noviembre de 2015

Flamenco en el barrio San Miguel-El Castillo: "Que hablen los muros"


Estupenda iniciativa flamenca la de organizar un evento por las calles del barrio del Castillo combinando flamenco, pintura y poesía. Un entorno precioso de calles blancas y aroma de barrio de los que ya no quedan, donde resaltan con más fuerza si cabe estas tres artes.
Los artistas flamencos: Ana La Yiya, Rosario La Tremendita,Tomás Perrate, David Hornillo y Javier el Mauro, con las guitarras de Pedro Barragán y Amador Gabarri.
El pintor: Patricio Hidalgo
Los poetas: José Mª Gómez Valero y David Eloy Rodríguez

Actuación de Rosario La Tremendita con David Hornillo y Ana La Yiya a las palmas


Los poetas; José Mª Gómez Valero y David Eloy Rodríguez

Tomás de Perrate con Amador Gabarri

El arte espontáneo, Antonio Morales


Javier El Mauro y David Hornillo con Pedro Barragán

El pintor Patricio Hidalgo improvisando por soleares


Con David Hornillo, Rosario La Tremendita y Patricio Hidalgo
Enhorabuena a los artistas por brindarnos estos ratitos de arte, a los organizadores por un proyecto tan original  al que ha acompañado un día espectacular y al Ayuntamiento de Alcalá por apoyar estas iniciativas.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Peña de la Universidad Pablo de Olavide; Esperanza Fernández


Se inició el ciclo cultural “Las mujeres como transmisoras del flamenco” con la primera de sus tres actividades: nada menos que Esperanza Fernández con Pepa Vargas, su madre. Fueron entrevistadas en la primera parte por el antropólogo Rafael Cáceres, y en la segunda parte, la actuación, tocó la guitarra Miguel Ángel Cortés.
Por si alguien no lo sabe, debo decir que Esperanza Fernández es una cantaora cuyo enorme y merecido prestigio traspasa ampliamente nuestras fronteras. Es una de las cantaoras más importantes de la actualidad, cuyo caché ni de lejos podría alcanzar actualmente la Peña. Y Miguel Ángel Cortés está considerado uno de los principales guitarristas de la actualidad, siendo para muchos el mejor hoy en día al acompañamiento. ¿Por qué estuvieron entonces ayer con nosotros? Porque son flamencos. Porque tienen un corazón como la copa de un pino. Porque tienen una conciencia muy clara sobre la importancia del flamenco como manifestación cultural mayúscula que hay que promover. Ni más ni menos. Ya todo esto nos indica la importancia del evento al que asistimos. Pero hay más…
Para empezar, inauguró el ciclo  la Vicerrectora de la Universidad Pablo de Olavide, Elodia Hernández, con hermosas palabras en las que mostró su apoyo a la Peña. Un apoyo real que permite la existencia de la Peña: apoyo en infraestructuras y servicios de todo tipo, además de económico. Habló después un servidor, simplemente presentando el ciclo en general y lo que venía a continuación.

La primera parte de la actividad, la entrevista, fue conducida como dije por Rafael Cáceres, uno de los más importantes estudiosos del flamenco como científico social, profesor de la UPO, y socio de la Peña. En el escenario, con él, Esperanza Fernández y su madre, Pepa Vargas. Los 40 minutos de la entrevista se nos hicieron cortísimos a todos los presentes, que escuchamos encandilados, en un silencio atentísimo, solo roto por algún niño pequeño presente entre el público (¡pero tiene que haber niños!). 


Nos hablaron, madre e hija, sobre su infancia, su aprendizaje del flamenco, la realidad de la mujer en el mundo flamenco, las influencias perdurables que recibieron,… Absolutamente revelador, tuvimos un testimonio vivo de la historia del flamenco desde hace más de 60 años. Un testimonio vivo y además enormemente ameno, claro, humanísimo. Un baño de cultura como la copa de un pino, en un ambiente relajado y a la vez denso en contenidos y con una prodigiosa amenidad. Si Pepa me sorprendió por sus explicaciones desde la infancia lebrijana sumergida en el centro del mundo flamenco, Esperanza lo hizo por su rotunda claridad y su saber. Ambas, por su transparencia, sus opiniones fundamentadas, su sinceridad. Es que son artistas hasta hablando, y nos permitieron aprender más sobre el flamenco y sobre la vida, papeles, transmisión, profesionalización y más temas en relación con las mujeres en el flamenco. Pero más: el gran cantaor Curro Fernández, marido de Pepa, padre de Esperanza, estaba allí, e hizo algunas intervenciones igualmente de enorme interés. El turno de preguntas del público fue muy breve, por no pasarnos del tiempo, pero había para muchísimo.
 

En la segunda parte, tanto Esperanza como Miguel Ángel nos demostraron por qué son quienes son en el flamenco actual. Empezaron con unas cantiñas del Pinini, a las que siguieron unas seguiriyas (porque las mujeres también pueden doler por seguiriyas, aunque algunos antiguos opinaran, hace años, lo contrario), y tangos de Pastora Pavón y de la Repompa de Málaga. Entre otras cosas, hay dos que quiero destacar: una, la enorme y deslumbrante riqueza de matices de la voz de Esperanza, que sinceramente me conmovió, sobre todo en las seguiriyas y en algunos tercios de los tangos. Otra, la maestría absoluta de Miguel Ángel Cortés. 


Tras esto, subió al escenario, a invitación de la propia Esperanza, Pepa Vargas, para hacer, entre ambas, unas bulerías. Ahí reventaron el salón de actos del CABD, donde se celebró el evento.

De forma especial, la voz rota, antigua, gitanísima, de Pepa, que se trasladó a su Lebrija natal, y nos evocó a la Perrata entre otros, nos dejó a todos alucinados. Impresionante, simplemente impresionante la interpretación que hicieron. 
Cerró Esperanza por bulerías, poniendo así la guinda a una actuación que recordaremos siempre. Tengo que decir algo más de la actuación: olvidé decir a Esperanza, antes de empezar, que si podía relacionar los cantes con la temática tratada en la entrevista. Sé que era una difícil propuesta, pero quería intentarlo. El caso es que, con los trajines del principio, se me olvidó proponérselo. Pues bueno: Esperanza relacionó los cantes que hizo con los contenidos de la entrevista, y en buena medida hizo además un homenaje a las mujeres cantaoras. Su enorme sensibilidad, su enorme inteligencia, su enorme capacidad, están más allá. Ole y ole. Disfrutar y aprender, es lo que nos permitieron a los privilegiados que asistimos al acto, pero además con una intensidad y niveles fuera de lo común.
El público salió, como no podía ser menos, encantado de la experiencia vivida, que está más allá de una entrevista y más allá de una actuación. Salió con ganas de más. Varias personas se me acercaron con interés en hacerse socios de la Peña, e incluso algunos (a quienes desde aquí doy la más calurosa bienvenida), directamente, se apuntaron a la salida.
Después teníamos la reunión de los socios en el local donde tenemos la Peña. Y temía que los artistas quisieran irse directamente a su casa, pero otra vez se impuso su flamencura.






Estuvieron con nosotros hasta casi que nos fuimos todos, dos horas después de terminada la actuación. Alguna gente trajo algo para picar (¡muchas gracias!), y estuvimos departiendo durante un buen rato. En una tarde-noche de fuertes impresiones, me emocionaron la bondad y la calidez, y la increíble humildad, de esta maravillosa familia gitana. ¡Qué delicia hablar con Curro, con Esperanza, con Pepa! Con ellos pudimos hablar con toda la naturalidad, como si nos conociéramos de siempre. Igual que con Miguel Ángel, que le ha tocado a todos los grandes de los últimos años, desde Enrique Morente hasta Esperanza, pasando por Chano Lobato o Miguel Poveda, entre otros muchos. Qué cosa más flamenca. Aunque no hubo quien se animara a cantar (y creo que si alguien se hubiera lanzado, ellos habrían seguido). En todo caso, una noche mágica.

AGRADECIMIENTOS:

Quiero agradecer su presencia a todos los socios que fueron, pues además en la reunión pudimos hablar, discutir, reírnos, en un ambiente, como siempre, distendido y maravilloso que solo es posible por ellos. Y claro: salen cosas. Hay una interesante propuesta de Rosalía Martínez, anterior Vicerrectora, socia de la Peña, que ya hablaremos, pero que me parece de enorme interés. Y bueno, las cosas de los antropólogos: Pepa Vargas dijo, con razón, que su vida es “como para escribir un libro”. Entonces se lo dije: ¿y por qué no? Pues aceptó, así que se intentará. Otra generosidad más. Y aunque resulte pesado: ¡qué enorme honor y qué privilegio!
En los agradecimientos, quisiera destacar la labor realizada por nuestro tesorero Paco Rey, por nuestro secretario José Manuel Mibri, por el propio Rafa Cáceres, sin quienes no hubiera sido posible esto. También agradecer su disposición a Isabel, de la Unidad de Cultura, y por su puesto a Daidee, responsable, entre otras cosas, de los preciosos carteles del acto. Y a Ángeles por sus sugerencias para la próxima actividad, que ya indicaremos; a Manolo García, proponiendo ya cosas para el año que viene; a Isa, a Tomás, a Salvador, Juan, Kaveh, Consuelo, Kurro,… Y a Marta, amabilísima, de la gestora de Esperanza. En fin, gracias a todos. ¡Ah, y a la conserje del CABD! Casi rompo la puerta del edificio al intentar abrirla cuando estábamos fuera, pero supo controlarse y mostrarse amable en vez de decirme de todo menos bonito, que era lo que pegaba, jejeje.
El salón, por cierto, estuvo lleno. Y eso que la UPO está tan lejos de todo. Aunque no debemos mirar cantidades sino calidades, esta vez hubo de las dos cosas. ¡Esto marcha!

Por supuesto, ¡viva Lebrija y Triana! Y atención, que el próximo evento es con Mari Peña, ¡viva Utrera!

Fernando C. Ruiz Morales    
Presidente de la Asociación Cultural Flamenca
de la Universidad Pablo de Olavide             

lunes, 12 de octubre de 2015

Bernardo el de los Lobitos; su apodo

Bernardo el de los Lobitos

El cantaor Pedro José Bernardo Álvarez Pérez, conocido en el mundo del flamenco como "Niño de los Lobitos" o "Bernardo el de los Lobitos" nació en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) el 6 de enero de 1887 y falleció en Madrid el 30 de noviembre de 1969, donde residió la mayor parte de su vida.


En su extensa trayectoria profesional compartió escenario con todos los grandes artistas flamencos desde principios del Siglo XX, por lo que llegó a atesorar una experiencia y unos conocimientos de flamenco difíciles de igualar, siendo testigo en primera persona de las diferentes etapas por las que discurría el arte flamenco.

Bernardo pertenecía a una familia alcalareña conocida como los Curraga. Un sobrino suyo, Eloy Curraga, compitió en el concurso de la Feria de Alcalá de 1924, donde Joaquín el de la Paula entregó los veinte duros del premio al "Niño de Rafael" conocido posteriormente en el mundo flamenco como Antonio Mairena.
 Bernardo Álvarez Pérez tal vez debiera haber adoptado el apodo de "Bernardo Curraga", pero no le sonaría bien, o tal vez era una decisión que tomaban los empresarios al idear la cartelería que anunciaría sus espectáculos. De hecho en sus comienzos fue conocido como "Niño de Alcalá" cuando actuaba en el café Novedades de Sevilla.
El remoquete artístico “Niño de los Lobitos” se lo debe a unas bulerías que solía cantar en su época del Café de la Marina de Madrid con la siguiente letra:
Anoche soñaba yo
que los lobitos me comían
y eran tus ojitos negros
que me miraban y me decían:
por Dios no me desampares
que yo he perdido la calor
de mi “pare” y de mi “mare



 En 1925 impresionó estas bulerías con la casa discográfica GRAMÓFONO (AG-264), contando con la guitarra de Ramón Montoya. Según Blas Vega, afirmaba Bernardo que se las había escuchado a un montañés…  
       
El Mochuelo

La cuestión es que Antonio Pozo “El Mochuelo” grabó esa letra por bulería unos años antes con la casa Pathé (2227), según Manuel Martín Martín allá por el año 1908.


Adela López volvería a impresionar ese cante en 1914 con la casa Odeón (A-139042), acompañada de orquesta.


Teresita España fue una artista polifacética; cantaba, se acompañaba ella misma a la guitarra y por supuesto, también bailaba. Grabó estas bulerías allá por 1920¿?


Poco antes de su fallecimiento Bernardo volvería a grabar esa bulería en 1969 con la casa discográfica Hispavox (CLAVE 18-1167), acompañado a la guitarra por Luis Maravilla. Les invito a que escuchen esta joya del maestro...
 



Bernardo con su familia en Alcalá de Guadaíra

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Estampas de Alcalá de Guadaíra


Entre bucólicos paisajes que han retratado una legión de pintores enamorados de los contrastes de luz y de la paz que irradia, discurre la verde estela sinuosa del río Ira -Uad el Ira/Guadaíra- salpicada en su recorrido de molinos árabes. En lo alto de la loma que circunda el cauce, el recinto del castillo milenario de donde el pueblo toma su nombre, al-kalat. Las cuevas horadadas en la soleada ladera sur son oscuros testigos de azarosas vidas que transcurren entre fatigas y pesares, llantos de niños, ladridos de perros y malos olores. 
En el extrarradio, olivares, huertas y descampados, donde a veces sobresale algún extraño paisaje artificial, un desierto selenita; las canteras de donde se extrae la roca de albero que una vez pulverizada en arena, alfombra los ruedos de las plazas de toros.

Las largas noches de trabajo “a la calor del horno” dan paso a madrugadas de pan caliente cargado en las angarillas de las bestias que se hacinan en los vagones del tren camino de la capital. 
Un tropel de mujeres se dirige a los almacenes, las escogedoras. Doloridas manos trabajadoras que seleccionarán aceitunas en interminables horas de incesante movimiento.
Sale el sol. Abrevando a las bestias en el pilón de la Venta Platilla, un arriero permanece inmóvil escuchando los ecos de cantes duros que manan del interior del local contiguo. 

Flamencos que cantan y toreros que pagan la juerga, la noche ha pasado volando. Joaquín el de la Paula mantiene electrizada la estancia. Nadie bebe, nadie se mueve, quejíos que pellizcan el alma lo impiden, hasta que llega el alivio con el olé de una voz desgarrada de emoción a la que se suman de inmediato vítores y palmas estrepitosas. 

Un joven con la boina calada ha hecho un alto en su camino diario al tajo. Solitario en un rincón apura el aguardiente mientras tararea un fandango ensimismado. Alguien escucha la melodía y con voz aguardentosa le invita a unirse a la fiesta y cantar algo. Luis “El Curilla” niega con un leve gesto de la mano, se echa la azada al hombro sale del local. Al llegar a la mitad del puente romano murmura para sí;"¡Yo canto lo que yo quiero, mi cante no tiene precio, ni yo necesito ná!". 

Estas son las estampas de Alcalá de Guadaíra en la década de 1920-1930, llamada por algunos Alcalá de los Panaderos, o Alcalá de los Pintores …


lunes, 14 de septiembre de 2015

Éxito del Festival de Mairena del Alcor

CartelLIVFestivalCanteJondoAntonioMairenaI
El Festival de Cante Jondo Antonio Mairena, en su 54 edición, aplazado por causas meteorológicas hasta este sábado pasado día 12 de septiembre, ha cumplido con las expectativas de calidad que las actuaciones previstas prometían; Rubio de Pruna, Aurora Vargas, Juan de Mairena y Jesús Méndez, y el baile de la sevillana Pastora Galván.
Rubio de Pruna
Los que acudimos a la cita en La Casa Palacio de Mairena del Alcor pudimos disfrutar de las exquisitas soleares con las que abrió el espectáculo Rubio de Pruna, ganador de la pasada edición del Concurso Nacional de Cante Jondo, y a pesar de que las bordó, cogieron  bastante frío al respetable público. A la hora de las seguiriyas ya teníamos el cuerpo hecho, así que esta vez sí se le reconocieron con fuertes aplausos. Toda la actuación se mantuvo en un gran nivel alentado por el toque de Manolo Herrera.


Aurora Vargas
Siempre es un placer ver en el escenario a Aurora Vargas, raza, vitalidad, entrega y dominio de las tablas, quien dedicó algún cante al “tío Morao” -Manuel Moreno Jiménez, el guitarrista Manuel Morao-, presente en el patio de butacas y al que se le rindió homenaje tras su actuación. Hermosas palabras de Antonio Carmona, Presidente de la Fundación Antonio Mairena, quien resaltó la figura del experimentado tocaor por lo siguiente:
“ Su toque se puede considerar, por tanto, como uno de los más legítimos, más justos e ideales para el acompañamiento al cante, significándose por su calidad de sonido, por su intensificación cromática y por su tonalidad cadenciosa y anhelante. Porque la destreza de un guitarrista no radica en ni en la fuerza ni en la velocidad, ni por supuesto, en lo puramente ornamental; sino en el vigor y en la luminosidad sonora, en la precisión rítmica y en su consonancia y adecuación con cada forma o género de cante. Eso no se improvisa.”

Ricardo Sánchez, Alcalde de Mairena, después de dedicarle unas palabras al homenajeado le hizo entrega de un presente, quien agradecido y muy emocionado agradeció a los maireneros su labor por el flamenco.
Pastora Galván es bailaora de contrastes. Inicio sobrio y remate arrabalero de Triana antigua, bailes descarados, que algunos veían ordinarios, no del gusto de todos los presentes, aunque la mayoría fue capaz de reconocer que son un trocito de nuestra historia flamenca y tienen el mérito y la originalidad de haberse llevado al escenario. Que no se pierda. Destacar que se acompañó de un cuadro flamenco de altura con cantaores como Juan José Amador.

Ricardo Sánchez, Alcalde de Mairena, Juan de Mairena y Jesús Méndez
Juan José Navarro “Juan de Mairena” con Rubén Levaniegos a la guitarra; soleares, alegrías, bulerías y fandangos a capella; se lo iban a comer…, ¡con qué gusto canta ese muchacho!, ¡es un peaso de artista! repetían sus paisanos con cariño. Demostró profesionalidad y saber hacer en las tablas, y en definitiva yo creo que la alegría y la satisfacción general era el reflejo del orgullo de los maireneros de contar con otro artista flamenco más a tener en cuenta.


Jesús Méndez
Jesús Méndez con la guitarra de Manuel Valencia remató la faena con el Romance del Conde Niño, seguiriyas, fandangos y bulerías jerezanas intercaladas con algún cuplé aflamencado. Por último la tradicional ronda de tonás donde –a excepción de Rubio de Pruna- los artistas afirmaron su impronta flamenca.

Un Festival que no decepcionó en absoluto.

LOS TANGUILLOS DE JOAQUÍN EL DE LA PAULA (II)

 ALCALÁ DE GUADAÍRA, años 20 del siglo pasado Para encontrar el pleno sentido a las coplillas y tanguillos de Joaquín el de la Paula es nece...