La plataforma ecologista Alwadi-ira nos ha brindado una noche de flamenco en Alcalá. Mi reconocimiento para los organizadores del evento que han conseguido organizar un acto sencillo en una noche veraniega muy agradable. Al parecer ha contado con la colaboración (supongo que económica) del Ayuntamiento. Bueno, en lo que respecta al Ayuntamiento en relación con el Flamenco, menos da una piedra. Se dice que en septiembre se va a recuperar el festival flamenco. Ojalá, porque nunca debió perderse, como perdidos andan culturalmente algunos (y algunas) de nuestros dirigentes locales que al parecer desconocen la profunda tradición flamenca de este pueblo, andaluz por cierto. Perdonen la parrafada pero es que el tema me tiene muy quemado porque no es cuestión de dinero, sino de voluntad.
![]() |
Antonio Hermosín Solís y Antonio González "El Temple" |
![]() |
Paco "El Extremeño" y Antonio Carmona |
![]() |
Agustín Jiménez y Antonio González "El Temple" |
Muy bien estuvo Antonio Colchón y familia, así como las bailaoras. También me gustó el toque de Antonio Carmona, guitarrista no anunciado en el cartel que acompañó a Paco "El Extremeño".
A los aficionados flamencos les molestó algo el tono político de algunos discursos, algo que por otro lado supongo que era inevitable dado el caracter reivindicativo de los organizadores del evento que además estaban en su sede.
Muy mal me pareció el que un aficionado cantaor introdujera en un cante por soleá de triana el grito de "Rajoy" para darle un claro toque peyorativo, porque creo que el Flamenco debe de estar por encima de la política, que no de la reivindicación de una vida mejor o más justa, como reflejan muchas letras flamencas. Hoy en día, los matices políticos en el flamenco sólo interesan a los que viven de la política o de las subvenciones (observen que no he dicho ...a los que están chupando...) y sólo cuando les favorecen, pero no a los aficionados de verdad. Repito, el Flamenco está por encima y sobrevivirá a cualquier corriente política que trate de manipularlo.
Aunque no sea de mis cantaores preferidos me quedé con las ganas de escuchar a Manuel Gerena, que no apareció aunque estaba anunciado en el cartel. Un fenómeno de una época en la que el cante reivindicativo se ganó un sitio por las circunstancias históricas en que se encontraba el país. Decía el periodista Antonio Burgos que Manuel Gerena era un cantaor "regularcito" pero que resultaba atractivo a una parte rebelde de una sociedad que empezaba a despertar a la política. Para bien o para mal, hoy día ya no existe aquella ingénua sociedad de la Transición, por lo que estos cantes hay que mirarlos con otra perspectiva, con curiosidad, incluso con respeto a lo que significaron en la historia del Flamenco, pero resulta bastante lamentable y penoso que algún cantaor pretenda trasladarlos a la actualidad.